Cocina Típica Gallega
Es tan difícil determinar el plato típico gallego, principalmente debido a la gran diversidad de platos que dan origen a tan exquisita gastronomía. Es por esta razón que en este sitio daremos a conocer la vasta gama de preparaciones culinarias, los vinos elaborados y la enorme cultura que hay detrás de nuestra tierra.

Caldo gallego
Se podría decir que la cocina gallega es una cocina clásica, en el sentido que se le da a esta palabra en la historia del arte, porque alcanza el ápice de su belleza con los elementos más sencillos y naturalmente combinados.
Lo que realmente merece ser mencionado como un punto aparte de la cocina gallega es la tradicional empanada, cuyos orígenes datan del siglo X. Hay representación pétrea de ella en el Pazo de Gelmírez y en el Pórtico de la Gloria y, para merecerla, se supone que ya entonces (por el siglo XIII) era tradicional en los hogares gallegos.
La empanada en Galicia hoy se hace ya con masas especiales, pero también con la típica masa del pan ancestro de sus orígenes. Poco a poco se ha ido convirtiendo en una dama sencilla, informal, alegre, festera, confraternizadora de gentes, presente en cualquier romería… y dama de compañía para casa, campo, playa o donde quiera que uno vaya. No existe en Galicia fiesta ni romería donde no este presente la empanada, soltera de siempre, pero casadera con todo… pues admite todo tipo de rellenos: carnes, pescados, mariscos, verduras…. y sabiéndolas buscar pueden encontrarse suculentas empanadas de zamburiñas, parrochas, pulpo, lomo, chicharrones, bacalao con pasas…. pudiendo terminar saboreando un delicioso y dulce postre de empanada de
La carne de cerdo domina grandes parcelas de la cocina gallega. La matanza familiar del puerco sigue siendo una de las bases de la alimentación en la Galicia agraria y en muchas zonas la más importante.
A la castaña, alimento del gallego durante centenas, la ha sustituido la patata en los dos últimos siglos, lo mismo que al mijo, o millo, y a la avena, as papas de arrandas, los han sustituido el maíz. La boroa o borona antigua, era de mijo, y pasó a ser de maíz, cereal que tomó entre nosotros el nombre de millo antiguo.
La riqueza de pescados de la Galicia litoral, llegaba al interior solamente con el pulpo curado y la sardina de tabal, pero puede decirse que ahora toda Galicia disfruta de la cosecha piscícola de sus mares, a la que se une la de sus ríos, con sus truchas, salmones, sábalos y lampreas.
Ya dijimos que el cerdo era la base de la alimentación de la cocina campesina gallega. La matanza, a partir del San Martiño y a lo largo del invierno, hasta martes ladeiro, es una fiesta de las casas aldeanas. El día de la matanza se come el hígado, generalmente frío, encebollado, y se aprovecha la sangre del cerdo, que se conserva para las filloas de sangre. El cerdo muerto queda colgado del cambril, ya vaciado, para que enfríen las carnes. Al día siguiente de la matanza se parte el cerdo y se salan tocinos, jamones, lacones, costilla, soa, cachucha…….Y en la cocina se pica la carne para los chorizos y chanfainas o choflas, y las partes grasas que han de ser derretidas en grandes potas, generalmente de hierro, para obtener la manteca de cerdo y los chicharrones o roxóns. Con la carne picada se hace la zorza, amasándola con ajo, sal, pimentón dulce y picante, y en muchas partes con un saludo de orégano. Esta zorza ha de ser probada y rectificada si es necesario, antes de proceder al embutido. Cuando los chicharrones van hechos, y se les han sacado todo la grasa, se salan y se comen y se hacen bollas de pan trigo con ellos, con añadido de azúcar, uvas e higos pasos. El día de partir el puerco se comen los filetes de solomillo y los riñones (ahora en muchas partes con arroz), y se adoba la costilla y el lomo o raxo, que han de ser comidos empanados o en empanada; la empanada de raxo es una de las más propias de la Galicia interior. En muchos lugares se comen las tripas, cocidas y pasadas por la sartén, y se hacen callos de cerdo, con garbanzos. Al tercer día después de hacer la zorza, se procede a embutir, y además de los chorizos y chanfainas se hacen diversas clases de morcilla de sangre, ya con cebolla, ya dulce. Las morcillas dulces, al cabo de una semana, hacen un postre exquisito, troceadas y fritas. También se hace el día de embutir el botelo o androlla, con puntas de costilla sazonadas como si fuese zorza, y que se comerá cocido con verdura, o formando parte de la carne de un cocido de día de fiesta.
El gallego hace excelentes caldos: de berzas, de grelos, de repollo, de calabazo, de castañas (aunque estos últimos ya no sean tan frecuentes); el de calabazo es un caldo de otoño, con habas nuevas, refrito y un saludo de vinagre; el de castañas es un caldo de invierno, fuerte, en el que cuecen las castañas con cebolla, y el refrito se le hace con manteca de cerdo. También se hacen los denominados caldos frescos, en primavera, con guisantes, la rama del cebollón, los mismos tirabeques y patatas nuevas. Pero los dos grandes caldos gallegos son el de berzas y el de grelos. Caldos en los que ha cocido carne de cerdo, y que llevan habas y patatas, y también un chorizo, que mancha de rojo la tona del caldo. Carne y chorizo se comen a parte. Y ambos caldos, como dijimos antes, cuecen con un pequeño trozo de unto.
Galicia es rosquilleira y en toda ella se saben hacer bizcochos, que vienen rotundos y bien bañados a la mesa en los días festivos.
El gran postre de los gallegos es el requesón, bien batido con azúcar. Ya dijimos que el arroz entró en Galicia como postre. Ambos parecen estar en desuso, sustituidos en las mesas gallegas por las tartas Standard de las confiterías.
En muchas comarcas se hacen los roscones de Reyes y de Pascua, regalos estos últimos para los ahijados.
Las filloas fueron parte de la alimentación propiamente dicha y obra casi cotidiana en la cocina, pero ahora han pasado a postre, ya de leche, ya de caldo de lacón, ya de sangre Las filloas se comen con miel, con azúcar o se rellenan de natillas o pasta. Por Carnaval las come toda Galicia, pero ahora puede aquél al que le apetezcan, encontrarlas en muchos restaurantes de la región.
A continuación algunas recetas típicas:
- Empanada de bacalao
- Empanada de bonito
- Caldo gallego
- Lacón con grelos
- Filloas de sangre
- Tarta de Santiago
- Orujo gallego (queimada)
- Pulpo a la gallega o pulpo afeira